La Princesa Diana: Hoy cumpliría 65 años.

La Princesa Diana: Hoy cumpliría 65 años.

El 1 de julio de 2026, Diana, Princesa de Gales, cumpliría 65 años. Nacida como Diana Frances Spencer el 1 de julio de 1961 en Norfolk, su figura sigue siendo una de las más influyentes de la historia contemporánea: no sólo por su rol público, sino por la manera en que transformó la moda, la sensibilidad social y el lenguaje simbólico de las joyas. 

En Diana, las joyas nunca fueron simples adornos. Fueron memoria familiar, protocolo real, declaración de independencia y, muchas veces, refugio emocional. Desde el zafiro azul que marcó su compromiso hasta las perlas que la acompañaron en sus apariciones más recordadas, cada pieza ayudó a construir una imagen que todavía inspira a la joyería contemporánea.

1. El anillo de compromiso de zafiro y diamantes

Probablemente la joya más reconocible de Diana. Fue elegido por Lady Diana Spencer en 1981 desde Garrard, la histórica casa joyera británica. El diseño incluye un zafiro oval de Ceilán de 12 quilates, rodeado por un halo de diamantes y montado en oro blanco de 18 quilates. Hoy lo lleva Catherine, Princesa de Gales, lo que convirtió esta pieza en un puente entre generaciones.

Más allá de su valor material, este anillo cambió la percepción de los anillos de compromiso con piedras de color. El zafiro dejó de ser una alternativa secundaria al diamante y pasó a ocupar un lugar central en el imaginario del amor real, elegante y profundamente personal.

Imagen de referencia: Garrard incluye imágenes del diseño y de su inspiración histórica.

2. La Tiara Spencer

Diana usó la Tiara Spencer el día de su matrimonio con el entonces príncipe Carlos, el 29 de julio de 1981. A diferencia de otras joyas reales, esta no pertenecía a la colección de la Corona británica, sino a la familia Spencer. Sotheby’s consigna que fue usada por Lady Jane en 1978, Lady Sarah en 1980 y finalmente por Lady Diana en 1981; la pieza continúa en posesión de la familia Spencer.

Su elección fue un gesto poderoso: Diana entró a la realeza usando una joya de su propia sangre. La tiara no sólo coronó su look nupcial, sino que reforzó su identidad familiar en medio de una ceremonia global.

Imagen de referencia: Sotheby’s mantiene una ficha dedicada a la Tiara Spencer.

3. La Cambridge Lover’s Knot Tiara

La Lover’s Knot Tiara fue creada por Garrard para la reina Mary en 1913. Su diseño combina arcos de diamantes con perlas barrocas colgantes, generando movimiento y una presencia ceremonial inconfundible. Diana la recibió en préstamo tras su matrimonio y llegó a usarla con frecuencia en actos de Estado, hasta el punto de quedar fuertemente asociada a su imagen.

Esta tiara representa el lado más formal de Diana: la princesa dentro del protocolo, la diplomacia y la imagen institucional. Aun así, en ella nunca se vio rígida; la suavidad de las perlas equilibraba el peso simbólico de la pieza.

Imagen de referencia: Natural Diamond Council publica fotografías históricas de Diana usando la Lover’s Knot Tiara.

Princess Diana wears the pearl and diamond Cambridge Lover's Knot Tiara at the British Embassy in Washington, DC, November 1985.

Imagen de referencia: Natural Diamond Council publica fotografías históricas de Diana usando la Lover’s Knot Tiara.

4. La gargantilla de perlas y zafiro

Una de sus piezas más dramáticas y modernas. El gran zafiro central fue originalmente un broche regalado por la Reina Madre como presente de boda. Luego fue transformado en el broche central de una gargantilla de siete vueltas de perlas, convirtiéndose en una de las joyas más reconocidas de Diana. PEOPLE registra que el zafiro fue originalmente un broche y que luego pasó a formar parte de esta gargantilla.

Diana la usó en momentos memorables, incluyendo apariciones de gala y el famoso look del “revenge dress” en 1994. La combinación de perlas clásicas con un zafiro de gran escala reflejaba perfectamente su estilo: femenino, regio y desafiante.

Diana, Princess of Wales at Costume Institute Gala at Metropolitan Museum of Art for a benefit ball

Imagen de referencia: la imagen superior del carrusel muestra a la Princesa Diana en la Met Gala de 1996 con la gargantilla de zafiro y perlas. También puedes revisar referencias fotográficas en PEOPLE y Town & Country. 

5. La Attallah Cross

La Attallah Cross es un colgante de amatistas y diamantes creado por Garrard en la década de 1920. Perteneció a Naim Attallah, amigo de Diana, quien se la prestó en distintas ocasiones. Su aparición más célebre fue en 1987, en una gala benéfica de Birthright, donde Diana la llevó con un vestido de Catherine Walker. Rapaport, citando a Sotheby’s, detalla que la cruz está formada por amatistas de corte cuadrado y aproximadamente 5,25 quilates de diamantes.

Esta joya es importante porque muestra a una Diana menos tradicional. La cruz es intensa, teatral, casi barroca. No tiene la delicadeza silenciosa de las perlas, sino una presencia fuerte, espiritual y escénica.

Imagen de referencia: Rapaport y Sotheby’s muestran la cruz y a Diana usándola en 1987.

6. El collar “Swan Lake”

En junio de 1997, Diana asistió a una función de Swan Lake del English National Ballet en el Royal Albert Hall usando un collar de diamantes y perlas del Mar del Sur diseñado por Garrard. National Jeweler consigna que la pieza formaba parte de la llamada “Swan Lake Suite” y que Diana participó en el proceso de diseño.

El collar estaba montado en platino e incluía 178 diamantes de talla brillante y marquise, además de siete perlas del Mar del Sur de 12 mm. Su historia es especialmente emotiva: Diana alcanzó a usar el collar, pero los aros a juego aún estaban en proceso cuando ella murió en agosto de 1997.

A sparkling necklace with a floral design and pearl accents, accompanied by matching earrings, displayed on a dark velvet background.

Imagen de referencia: National Jeweler incluye fotografías de la suite y detalles de la pieza.

7. El anillo de aguamarina

Después de su divorcio, Diana comenzó a usar joyas que reflejaban una etapa distinta: menos protocolo, más identidad personal. Entre ellas destaca su anillo de aguamarina de corte esmeralda, con acentos de diamantes en la banda. The Court Jeweller señala que fue un regalo de Lucia Flecha de Lima, realizado por Asprey, y que llegó a su joyero alrededor de 1996.

La aguamarina, con su color azul claro y luminoso, contrasta con el azul profundo del zafiro de compromiso. Si el zafiro fue la joya del destino real, la aguamarina fue una joya de libertad: fresca, limpia y propia.

Imagen de referencia: The Court Jeweller incluye fotografías de Diana usando el anillo en Sydney en 1996. 

Diana entendió algo esencial: una joya puede decir lo que las palabras no alcanzan. Puede hablar de amor, herencia, duelo, independencia y memoria. Por eso sus piezas siguen siendo estudiadas, reinterpretadas y deseadas décadas después.

Sus joyas no fueron sólo parte de una colección real. Fueron símbolos vivos. Amuletos de una mujer que, incluso bajo el peso de la Corona, encontró formas propias de brillar.

CASA LEONOR
Amor. Eterno.

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